El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado la expulsión de Israel de todas las competiciones deportivas internacionales.
Sánchez aseguró que esta postura refleja el sentir de una amplia mayoría de la ciudadanía, independientemente de sus preferencias políticas: «Da igual lo que voten, porque lo que hay detrás es sentido común, la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional, que está siendo vulnerado tanto por Rusia como por Israel» dijo Sánchez.
El planteamiento no es nuevo. El pasado mayo, con motivo de la celebración del Festival de Eurovisión, el jefe del Ejecutivo ya defendió que Israel debía ser apartado del certamen, del mismo modo que ocurrió con Rusia, así como de otros eventos de carácter internacional.



