Durante su visita oficial a Vietnam, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, realizó una ofrenda floral en el mausoleo de Ho Chi Minh, generando críticas por honrar a quien fue un líder comunista asociado a persecuciones políticas y ejecuciones masivas.
Según historiadores, el régimen de Ho Chi Minh fue responsable de entre 50.000 y 100.000 ejecuciones durante su reforma agraria, y está vinculado a la muerte de millones de personas en Vietnam, Camboya y Laos.
Las redes sociales han estallado señalando la contradicción de que Sánchez promueva la memoria democrática en España mientras rinde homenaje a un dictador comunista en el extranjero.
Aunque otros líderes internacionales como Barack Obama y Xi Jinping también han realizado este gesto protocolario, críticos consideran que el acto legitima simbólicamente un régimen que violó gravemente los derechos humanos.



