Cataluña ha perdido más de un millar de empresas industriales en los dos últimos años. Desde 2024 han cerrado 1.061 compañías del sector, lo que equivale a unas once industrias menos cada semana.
El presidente de Confederación Empresarial Comarcal de Tarrasa (CECOT), Xavier Panés, atribuye esta situación al exceso de burocracia, el aumento de los costes laborales, la inseguridad jurídica, el absentismo y las dificultades para captar talento.
Un estudio de Factorial calcula que los trámites administrativos cuestan unos 5.500 euros al año por empleado y pese a esta caída del número de empresas, la industria sigue siendo uno de los motores económicos de Cataluña.
El sector emplea a unas 660.000 personas, el PIB industrial creció un 1% en 2025 y las exportaciones industriales alcanzan los 100.000 millones de euros anuales.



