El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a poner el foco sobre Groenlandia en un movimiento que recuerda a las grandes expansiones territoriales del siglo XIX. Según ha revelado el portal NBC News, la Administración Trump estaría dispuesta a desembolsar 700.000 millones de dólares para adquirir la isla.
El modelo de Alaska en el siglo XXI
La propuesta no es una cifra al azar; procede de cálculos encargados por la Casa Blanca a expertos y exfuncionarios para valorar el potencial estratégico y de recursos del territorio. Trump busca emular la histórica compra de Alaska a Rusia en 1867, considerando que la adquisición de Groenlandia fortalecería la seguridad nacional y el control sobre el Ártico.
La respuesta tajante de Dinamarca y Groenlandia
A pesar de la magnitud de la oferta, la respuesta de Copenhague y Nuuk ha sido un «no» rotundo:
- Integridad Territorial: El ministro de Exteriores groenlandés ha reiterado que la soberanía no es negociable y que el pueblo desea mantener su vínculo con Dinamarca.
- Rechazo Danés: Dinamarca ha cerrado la puerta a cualquier tipo de venta, calificando la idea de anacrónica.
Cooperación sí, anexión no
Aunque la compra ha sido descartada, ambos países han acordado una vía alternativa de entendimiento. Se ha anunciado la creación de un grupo de trabajo para reforzar la cooperación en materia de defensa. Este acuerdo permitirá a Estados Unidos fortalecer su presencia estratégica en la zona sin vulnerar la integridad territorial danesa.
Para profundizar en las implicaciones geopolíticas de esta oferta en el control del Ártico, sigue nuestra cobertura en radiolibertad.es.



