Un nuevo fallo técnico, provocado por el descarrilamiento de un tren alrededor de las 14:00 horas de ayer, provocó una grave alteración en la circulación ferroviaria.
La caída de tensión eléctrica en la estación madrileña de Chamartín nodo clave en la conexión de la capital con el norte y el Levante obligó a interrumpir los servicios de alta velocidad, afectando a Renfe, Ouigo e Iryo. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) informó de la incidencia a las 14:18 y anunció a las 15:01 la recuperación parcial del servicio hacia Galicia, Asturias, Castilla y León, y Cantabria. Sin embargo, a las 18:00 comunicó que las conexiones hacia Valencia, Alicante y Murcia desde Chamartín quedarían suspendidas durante toda la jornada.
Renfe señaló que algunos trenes con destino al Levante partirán excepcionalmente desde la estación de Puerta de Atocha.
Minutos antes del descarrilamiento, ya se habían registrado retrasos en la alta velocidad entre Madrid y Levante debido a una «incidencia en los sistemas de señalización» de Chamartín.



