La Corte Suprema de Estados Unidos ha dado luz verde al plan de despidos masivos en la burocracia federal de Donald Trump, levantando una orden judicial que lo bloqueaba desde mayo.
El alto tribunal autorizó a las agencias federales a reanudar la implementación de la orden ejecutiva de febrero que instruye a preparar reducciones de personal como parte de la reorganización gubernamental. La decisión revierte el bloqueo impuesto por la jueza federal Susan Illston, quien consideraba la medida probablemente inconstitucional.
El Gobierno argumentó que el bloqueo ponía en riesgo la eficiencia federal, calificando la situación de «intolerable».
Las juezas Ketanji Brown Jackson y Sonia Sotomayor mostraron reservas, con Jackson calificando la decisión de «arrogante e insensata» por tomar una resolución sin conocer bien la situación práctica.
Este es el segundo fallo favorable para Trump en temas laborales, después de que en abril la Corte también aprobara la remoción de miles de empleados en período de prueba.



