Catorce personas en situación irregular han sido detenidas en Lérida por simular ser víctimas de violencia de género con el fin de obtener papeles y acceder a ayudas sociales.
La mayoría de las arrestadas son mujeres del norte de África, algunas llegadas desde Huelva, que ejercían la prostitución en pisos del casco antiguo. Según el inspector Sergi Mesalles, habrían simulado agresiones en la vía pública con la ayuda de hombres vulnerables —como personas con adicciones— a los que presuntamente pagaban para hacerse pasar por sus agresores.
Para dar mayor credibilidad, se fotografiaban con ellos previamente y les pedían dejar objetos personales en sus domicilios.



