Keir Starmer afronta las próximas 24 horas como una auténtica batalla por su supervivencia política.
Mientras crece la presión interna en el Partido Laborista, posibles aspirantes al liderazgo entre ellos Wes Streeting y Angela Rayner ya han comenzado a mover ficha de cara a una eventual sucesión.
El primer ministro Starmer, intentará aferrarse al cargo hoy con un discurso en el que promete “hacer frente a los grandes desafíos” del país, especialmente en cuestiones de crecimiento económico, energía, defensa y relaciones con Europa.
Sin embargo, su continuidad en el número 10 de Downing Street parece cada vez más comprometida. Ayer, cerca de 40 diputados laboristas le reclamaron que fijara una fecha para su dimisión, entre ellos varios aliados del alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, que confían en aumentar la presión para forzar su salida.
El nerviosismo entre los posibles sucesores se disparó tras los desastrosos resultados de las elecciones locales, en las que los laboristas cedieron terreno tanto frente a Reform UK como ante los Verdes.



