Estados Unidos ha suspendido, tal y como había anunciado, las sanciones sobre la producción, venta y transporte de petróleo en Irán, durante 60 días.
Gracias a esta concesión, se reanudan las negociaciones con Irán, para intentar lograr ese acuerdo de paz duradero.
De momento, Teherán volverá a operar en el mercado energético internacional hasta el 21 de agosto.
Este permiso temporal, con el que se levanta el bloqueo, también abarca servicios bancarios, seguros y logística vinculados a esas operaciones.
El gobierno norteamericano ha mostrado que esta medida es parte de las negociaciones que se están llevando a cabo en Suiza para alcanzar un acuerdo definitivo con Irán.
La reapertura del estrecho de Ormuz y el regreso de inspectores nucleares internacionales son otros de los pasos necesarios para lograr ese alto el fuego.
Por su parte, Irán ha aceptado esta medida, pero con recelos. El anuncio ha aliviado al mercado de la energía: el barril de Brent bajó hasta los 77 dólares y medio, lo que da un respiro a las bolsas.



