Vox ha registrado en el Congreso una proposición no de ley para pedir al Gobierno que solicite a la FIFA la exclusión de Marruecos como país organizador del Mundial de fútbol de 2030, que comparte con España y Portugal. La iniciativa llega después de la crisis migratoria vivida en Ceuta y sostiene que el país vecino no ofrece las condiciones de confianza y seguridad necesarias para albergar un evento de esta magnitud.
La formación liderada por Santiago Abascal argumenta que la organización conjunta de un Mundial exige una relación basada en la cooperación, la estabilidad y la lealtad mutua entre los Estados anfitriones. Sin embargo, considera que los acontecimientos registrados en Ceuta los días 30 y 31 de julio han roto esos principios y cuestionan la continuidad de Marruecos en la candidatura.
Vox habla de «guerra híbrida»
En el texto registrado en el Congreso, Vox califica la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta como un ataque de «extraordinaria gravedad» y sostiene que diversos expertos en seguridad la han enmarcado dentro de una estrategia de «guerra híbrida». A juicio del partido, Marruecos volvió a utilizar la inmigración como un instrumento de presión política contra España, lo que, según afirma, demuestra que no actúa como un socio fiable.
La iniciativa también hace referencia a las informaciones publicadas por el diario británico The Times, que apuntaban a que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, habría ofrecido a Rabat la posibilidad de acoger la final del Mundial de 2030. No obstante, el propio organismo desmintió posteriormente esa información.
También hay iniciativas desde la izquierda
La petición de Vox coincide con otras iniciativas parlamentarias registradas tras la crisis migratoria. Izquierda Unida también ha planteado en el Congreso una proposición para revisar la participación de Marruecos en el Mundial de 2030 al considerar que el país no reúne las garantías necesarias para compartir la organización del torneo tras los acontecimientos ocurridos en Ceuta.
Con esta iniciativa, Vox reclama que el Ejecutivo español traslade formalmente su petición a la FIFA y reconsidere la candidatura conjunta con Marruecos, al entender que los últimos acontecimientos han alterado las condiciones sobre las que se concedió la organización compartida del campeonato.



