La concesión de la licencia para construir un centro cultural islámico con una mezquita en el barrio sevillano del Polígono Sur ha abierto una crisis entre el Partido Popular y Vox en el Ayuntamiento de Sevilla.
El Ayuntamiento aprobó la licencia para el proyecto promovido por la Fundación Mezquita de Sevilla. El complejo ocupará un solar de casi 3.000 metros cuadrados e incluirá una mezquita, salas de exposiciones, despachos, cafetería, patios y un aparcamiento. La inversión prevista ronda los 15 millones de euros.
La formación de Santiago Abascal considera que la decisión rompe la confianza que sustentaba su apoyo al Gobierno municipal y ha anunciado que recurrirá la autorización por la vía administrativa y judicial.

El PP defiende la legalidad de la licencia
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha defendido la concesión del permiso al asegurar que el Ayuntamiento tenía la obligación de cumplir la ley. El regidor ha afirmado que denegar la licencia habría supuesto actuar fuera de la legalidad y ha insistido en que no está dispuesto a cruzar esa «línea roja». Además, ha recordado que la Constitución garantiza la libertad religiosa y ha advertido de que «cuando se llama al odio, el odio termina llegando».
Sanz también ha respondido a las críticas de Vox recordando que Sevilla cuenta con catorce mezquitas y otros centros de culto de distintas confesiones. El alcalde ha pedido responsabilidad a los grupos políticos y ha rechazado que la concesión de una licencia urbanística pueda convertirse en un motivo de confrontación institucional.
Vox recurrirá la decisión

El portavoz municipal de Vox, Gonzalo García de Polavieja, ha asegurado que la autorización marca «un punto de inflexión» en la relación con el Gobierno local. La formación ha suspendido la comisión de seguimiento del pacto de gobernabilidad prevista con el PP y considera que resulta «prácticamente imposible» mantener el apoyo político al Ejecutivo municipal en las actuales condiciones.
Vox ha anunciado que presentará un recurso de alzada contra la licencia al considerar que el expediente contiene aspectos susceptibles de revisión. Además, ha iniciado una campaña de recogida de firmas contra el proyecto. El presidente del partido, Santiago Abascal, también se ha pronunciado sobre la decisión y ha afirmado en redes sociales que las instituciones no deben imponer «lo que los españoles, simplemente, no quieren».
La comunidad islámica de Sevilla lleva más de dos décadas intentando construir una mezquita de nueva planta en la ciudad. Hasta ahora, los fieles utilizan locales y naves habilitados como lugares de culto, mientras que el nuevo centro cultural aspira a convertirse en el primer complejo de estas características construido específicamente para ese fin en la capital andaluza.



