Una banda de marroquíes con nacionalidad holandesa siembra el terror en Austria tras ser desarticulada por atacar decenas de cajeros automáticos con explosivos.
La policía austriaca, en coordinación con las autoridades neerlandesas, detuvo a 14 personas que operaban de forma sistemática: robaban vehículos, colocaban cargas explosivas en cajeros y huían con grandes cantidades de efectivo. Entre los arrestados hay al menos dos mujeres, todos de nacionalidad neerlandesa pero de origen marroquí.
Las redadas simultáneas en doce domicilios de Austria y Países Bajos permitieron incautar material altamente sensible: 16 scooters de alto cilindraje, más de 50 teléfonos móviles, casi medio kilo de explosivos, diversas drogas y 39.000 euros en efectivo.
Las autoridades investigan si parte del dinero ha sido enviado hacia redes afines en el norte de África.
Este tipo de ataques no son exclusivos de Austria: entre 2022 y 2023, Alemania registró más de 800 explosiones de cajeros, muchas vinculadas a bandas magrebíes asentadas en ciudades como Utrecht o Ámsterdam.



