El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que «la inmigración ilegal está matando a Europa» y ha afirmado que la crisis migratoria vivida en Ceuta es menos grave que la que, a su juicio, sufrió Estados Unidos durante la presidencia de Joe Biden, cuando los demócratas mantuvieron «las fronteras abiertas».
Desde el Despacho Oval, Trump sostuvo que Europa afronta dos grandes problemas: «la inmigración» y «la energía».
El mandatario presumió además de haber convertido la frontera estadounidense en «la mejor», afirmando que «no ha entrado ni una sola persona» en los últimos quince meses gracias al endurecimiento de la política migratoria.
Trump también lamentó la situación energética de Europa y cargó contra la energía eólica, al sostener que los países que apuestan por los «molinos de viento» son «perdedores» porque, según dijo, «con ellos se pierde dinero».



