La coalición de Merz se tambalea mientras Alemania afronta múltiples crisis.
Alemania vive un momento político crítico, con problemas que van desde el servicio militar obligatorio y las pensiones hasta la crisis de la industria automovilística y un crecimiento económico estancado. La búsqueda de soluciones políticamente viables está fracturando la coalición del canciller Friedrich Merz.
“Ha habido demasiadas discusiones públicas que se han interpretado como disputas”, admitió Merz la semana pasada, en un intento de calmar las tensiones entre los democristianos y los socialdemócratas del SPD.
Las diferencias entre ambos socios de gobierno debilitan la posición de Alemania en la UE, donde crece la confusión sobre la postura de Berlín en temas clave. Según una encuesta del instituto Insa para Bild, menos de un tercio de los alemanes cree que la coalición resistirá hasta 2029, mientras el apoyo al gobierno cae al 25%, su mínimo histórico.
En paralelo, Alternativa para Alemania (AfD) ha superado por primera vez a los conservadores de Merz como partido más popular, según POLITICO, lo que agrava las tensiones internas y pone en duda la estabilidad del Ejecutivo.



