El Congreso ha rechazado la tramitación de una proposición de ley, presentada por Vox, que tenía como objetivo modificar la Ley Electoral.
El partido de Santiago Abascal pretendía contabilizar el voto por correo en urnas separadas para “reforzar la prevención del fraude electoral” introduciendo los sobres remitidos por Correos en una urna independiente a la de los votos presenciales.
La reforma sólo ha contado con el respaldo de Vox y el rechazo del resto de grupos parlamentarios, que consideran que con el sistema actual de voto no existe riesgo de fraude y que el recuento separado supondría poner en riesgo la confidencialidad de los votos por correo, sobre todo en poblaciones pequeñas.



