En el programa de hoy de ‘Mañanas en Libertad’, Luis del Pino ha analizado la situación de Ceuta, marcada por el colapso sanitario provocado por la crisis migratoria, las críticas de los vecinos y los bulos de «El País».
El Colegio de Enfermería de Ceuta ha pedido declarar el estado de alarma ante la presión que soporta el sistema sanitario. Las enfermeras afrontan hasta 1.600 intervenciones en los picos de actividad, atienden entre 14 y 16 pacientes por profesional y algunos turnos llegan a prolongarse cuatro horas más. El colectivo alerta de 200 casos de gastroenteritis, 20 de sarna, 21 de impétigo y cuatro de tuberculosis, además de un brote de 30 casos entre militares. También reclama más personal, recursos y un mando único para coordinar la emergencia. Mientras tanto, el Instituto de Gestión Sanitaria asegura que la atención habitual a los ceutíes está garantizada, aunque el Hospital Universitario mantiene 22 camas ocupadas por inmigrantes y atendió a otros 97 en Urgencias durante las últimas 24 horas.
En paralelo, un medio marroquí ha señalado públicamente a establecimientos y vecinos de Ceuta que no permiten la entrada de inmigrantes. El portal Morocco Intel ha difundido nombres, rostros y datos de propietarios de algunos bares, lo que ha provocado amenazas en redes sociales. Además, varios establecimientos han sufrido una oleada de reseñas negativas e insultos, con un posible perjuicio para su reputación. Los vecinos denuncian así una campaña de señalamiento desde medios próximos a Marruecos.
Otras noticias
En otras informaciones les hemos hablado del caso de Wafae, una joven que entró ilegalmente en Ceuta y que aparece en un vídeo de El País asegurando que duerme en la calle. El comunicador David Santos ha cuestionado este relato mostrando fotografías publicadas por la propia joven en sus redes sociales, en las que aparece viajando por países como Qatar, Turquía, Emiratos Árabes Unidos o Malasia, además de Marruecos.
Por otro lado, dieciséis mujeres conversas al islam han denunciado al presidente de la Asociación Islámica de Vigo, Samir Azzam, por presionarlas para utilizar el hijab. El conflicto comenzó después de que Azzam afirmara en un grupo de WhatsApp que el velo es obligatorio para las niñas musulmanas al llegar a la pubertad y que quien no lo lleva comete un pecado. Tres mujeres fueron expulsadas del grupo y otras trece abandonaron el chat. Las denunciantes reclaman que se revisen las expulsiones y rechazan cualquier tipo de coacción relacionada con el uso del velo.
La tertulia de hoy contó con la participación de Mario Noya y Jorge Álvarez Palomino, quienes debatieron sobre estos y otros asuntos de la actualidad.



