El Ayuntamiento de Sonseca (Toledo), gobernado por PP y Vox, ha aprobado el cambio de nombre del auditorio municipal, que dejará de llamarse «Nelson Mandela» para pasar a denominarse «Reyes Católicos». La decisión, adoptada en el último pleno municipal, ha generado críticas del grupo socialista, que considera que responde a motivos ideológicos y no a un reconocimiento del patrimonio local.
El nuevo equipo de gobierno ha sacado adelante la propuesta con los votos favorables de PP y Vox. Por su parte, cuatro concejales del PSOE no asistieron a la sesión plenaria al considerar que el debate no respondía a las necesidades prioritarias del municipio. Los socialistas sostienen que el cambio de denominación desvía la atención de otros asuntos de interés para los vecinos.
El PSOE cuestiona el procedimiento
El grupo socialista también ha criticado la forma en la que se tramitó el acuerdo. Según explica, el Reglamento de Honores y Distinciones establece un procedimiento específico para modificar el nombre de un edificio público, que requiere intentar alcanzar la unanimidad del pleno o, en una segunda votación, contar con un mínimo de doce concejales presentes y nueve votos favorables.
Los ediles del PSOE afirman que esos requisitos no se cumplían debido a la ausencia de varios concejales del propio grupo socialista y de Izquierda Unida. Por ello, reprochan a la alcaldesa, María Victoria Martín de San Pablo, haber transformado la propuesta inicial en una moción para someterla a una votación ordinaria, una fórmula que, a su juicio, no contempla el reglamento municipal.
Acusaciones de motivación ideológica
Los socialistas sostienen que la elección del nombre «Reyes Católicos» obedece a una decisión de carácter ideológico y consideran que, si el objetivo hubiera sido reconocer la historia local, el Ayuntamiento podría haber optado por otras denominaciones vinculadas a Sonseca, como la Asociación Cultural Revuelo o referencias al patrimonio histórico del municipio.
Además, el PSOE asegura que esta iniciativa refleja la influencia de Vox en el Gobierno local, pese a ser el socio minoritario del Ejecutivo municipal. El grupo socialista ha insistido en que el Ayuntamiento debería centrar sus esfuerzos en resolver los problemas de los vecinos en lugar de impulsar decisiones que, a su juicio, reabren debates políticos e ideológicos.



