Portugal ha responsabilizado formalmente a España del gran apagón eléctrico y ha decidido eximir a sus compañías eléctricas de asumir los costes derivados de la incidencia. Las autoridades portuguesas consideran que el origen del fallo estuvo en territorio español y trasladan la responsabilidad a Red Eléctrica Española.
Mientras tanto, varias empresas afectadas denuncian que Red Eléctrica Española está retrasando las reclamaciones por los daños económicos provocados por el apagón. Algunas compañías aseguran que todavía no han recibido respuestas claras sobre posibles indemnizaciones ni sobre el procedimiento para reclamar pérdidas.
La decisión de Portugal aumenta la presión sobre Red Eléctrica Española y sobre el Gobierno español en pleno conflicto entre operadores y empresas por el reparto de responsabilidades y compensaciones.



