El ministro de Transportes, Óscar Puente, que está recibiendo varias críticas por disfrutar de unos días en Altea mientras se agravaba el caos ferroviario en España.
Ayer mismo, un tren que hacía el recorrido entre Madrid–Cádiz quedó detenido durante horas en Almodóvar del Río (en la provincia) Córdoba, dejando a más de 400 pasajeros atrapados sin luz ni aire acondicionado en pleno agosto.
En medio de la crisis, Puente publicó en redes sociales un vídeo del espectáculo pirotécnico Castell de l’Olla, destacando la belleza del evento mientras los viajeros sufrían largas esperas.
Su silencio sobre la incidencia y su actividad festiva provocaron indignación en redes sociales, con mensajes que le reprochaban su ausencia de gestión.
En ellas se mostraba cómo este nuevo fallo ferroviario evidencia el colapso del sector público en nuestro país provocado por las políticas socialistas y la presunta corrupción del Ministerio de Transporte, a la luz de los casos de desvío de fondos públicos que se están investigando.



