Friedrich Merz rechaza las principales demandas de Pedro Sánchez durante su primer encuentro en Moncloa como canciller alemán.
El líder conservador se opone tanto al reconocimiento de Palestina como a la oficialidad del catalán, euskera y gallego en la UE. Merz declaró que el reconocimiento palestino sería solo el «último paso» para la solución de dos Estados y defendió que «debe ser posible criticar a Israel pero no incitar al odio contra la población judía».
Sobre las lenguas españolas, el canciller alemán evitó comprometerse, pero dejó entrever que mantiene su veto al señalar las «complicaciones» del servicio de traducción europeo.
Alemania se suma al rechazo de Francia, Italia, Finlandia, Suecia, Bulgaria y Croacia, bloqueando la unanimidad necesaria. El único punto de encuentro fue el apoyo a Ucrania ante la invasión rusa.
Las divergencias evidencian el aislamiento de Sánchez en Europa tras las protestas propalestinas que cancelaron La Vuelta y sus promesas a los separatistas catalanes.



