La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha descartado que su Gobierno impulse una prohibición de las redes sociales para menores de 16 años, como estudian o ya han anunciado otros países europeos.
Según explicó durante la cumbre del G7, Meloni considera que este tipo de vetos pueden eludirse con facilidad y no solucionan por sí solos el problema del acceso de los menores a las plataformas digitales.
La dirigente italiana defiende que la clave pasa por exigir una mayor responsabilidad a las propias redes sociales.
Aunque no se opone a una posible prohibición, ha dejado claro que no será su Gobierno quien impulse una ley en ese sentido y ha trasladado el debate al Parlamento italiano.



