El Tesoro estadounidense logró su primer superávit fiscal en junio desde 2016 gracias a los aranceles implementados por la Administración Trump.
Los ingresos fueron de 526.000 millones de dólares mientras que los gastos ascendieron a 499.000 millones, dejando un resultado positivo de 27.000 millones. Los aranceles aduaneros fueron los responsables de generar el superávit, con un aumento del 301% respecto a junio de 2024.
El secretario del Tesoro Scott Bessent celebró los resultados y destacó que Estados Unidos está «cosechando los frutos de la agenda America First».
Durante este año fiscal, la recaudación aduanera alcanzó cifras récord de 108.000 millones de dólares netos, casi el doble que en 2024. Los aranceles se convirtieron en la cuarta mayor fuente de ingresos del Gobierno Federal.
El superávit se logró incluso contando el pago de intereses de deuda de 84.000 millones de dólares. Los ingresos aumentaron un 13% respecto al año anterior mientras los gastos disminuyeron un 7%.



