Gracias a las capturas de pantalla de la llamada fontanera (Leire Díez) del PSOE, la UCO sigue tirando del hilo de la corrupción.
La UCO de la Guardia Civil sostiene que el exdirigente socialista Santos Cerdán borró sus mensajes 48 horas antes de que se hiciera público el informe que motivó su imputación y posterior ingreso en prisión.
Los agentes han podido reconstruir parte de esas conversaciones gracias a capturas de pantalla localizadas en los dispositivos de Leire Díez.
Según el informe, existen indicios de que ambos mantuvieron comunicaciones relevantes durante el periodo investigado, pero que no se conservan en los terminales al haber sido eliminadas.
La UCO destaca que estas capturas permiten acreditar la existencia de esos contactos, pese al borrado posterior de los mensajes.
Los investigadores señalan además que los implicados se cruzaban órdenes directas para borrar mensajes. Lo curioso es que la propia Leire Díez no siguió esta orden (que ella misma exigía), sino que guardó pantallazos de todo, quizá con la intención de tener algo a lo que agarrarse en caso de que les investigaran, como así ha sido.



