La exdiputada y exsecretaria general de la CUP Eulàlia Reguant ha sido denunciada por una facción de su propio partido por la contradicción entre su discurso anticapitalista y su patrimonio familiar de 35 inmuebles en Barcelona.
La plataforma Por Un Independentismo de Combate (PUIC) reveló que mientras predica la colectivización de propiedades, su familia atesora pisos, locales, trasteros y aparcamientos. Uno de los inmuebles está alquilado a la propia CUP para recibir visitas de diputados.
La controversia se extiende a otros dirigentes anticapitalistas de la formación. Benet Salellas posee 2 pisos, tres locales y seis fincas rústicas; Dolors Sabater declaró copropiedad de ocho inmuebles por 1,2 millones de euros; y Mar Ampurdanès, líder de Arran, residía en un casoplón con piscina en el Tibidabo mientras distribuía manuales de okupación.
PUIC considera que «hablar de anticapitalismo mientras tu familia acumula pisos en Barcelona no es sólo incoherente: es una burla».
La plataforma acusa a Reguant de representar «una izquierda que ha aprendido a vivir muy bien dentro del sistema» que dice combatir.



