La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como una de las tecnologías más revolucionarias de la actualidad y sus avances también están transformando la investigación de enfermedades como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Este ha sido el gran tema abordado en el IX Encuentro Internacional de la ELA en España, organizado este lunes, 6 de octubre, por la Fundación Luzón y la Fundación Ramón Areces. «La inteligencia artificial es clave para impulsar una neurología de precisión personalizada, con aplicaciones que van desde la prevención y el diagnóstico temprano hasta el tratamiento individualizado y la restauración funcional. Para aprovechar su potencial, la comunidad neurológica debe integrar estas tecnologías de forma ética, equitativa y regulada, garantizando una validación rigurosa, un acceso justo y la alfabetización digital», ha destacado la doctora Mónica Povedano, del Hospital de Bellvitge (Barcelona). La científica ha abordado el estado actual de la inteligencia artificial en la investigación biomédica de la ELA y ha repasado los principales logros alcanzados, los retos pendientes y las líneas de investigación que podrían marcar el futuro del diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
Hacia un futuro sin ELA
Por su parte, Nicola Ticozzi, experto en neurología del IRCCS Istituto Auxologico Italiano en Milán, ha hecho hincapié en cómo la inteligencia artificial está ayudando a identificar patrones genéticos que contribuyen a mejorar el diagnóstico de la ELA. «La inteligencia artificial está transformando la comprensión genética de la ELA al integrar datos complejos y revelar genes, variantes e interacciones que antes eran inaccesibles», ha afirmado.
Asimismo, el neurólogo italiano ha subrayado la importancia de un tipo de tecnología: la IA explicable. «Gracias a ella, se puede garantizar transparencia y confianza clínica, acelerar el diagnóstico, guiar el desarrollo de terapias y potenciar la medicina de precisión, con el desafío de escalar estos avances y convertirlos en beneficios reales para pacientes y familias».
El equilibrio entre innovación y responsabilidad
La tercera ponencia ha correspondido al científico irlandés Robert McFarlane, del Trinity College de Dublin. El especialista ha mencionado iniciativas, como PRECISION ALS y Project MinE, que buscan unir a investigadores de todo el mundo para avanzar en el estudio de la ELA. «Tienen un gran potencial, aunque el uso de datos sensibles conlleva riesgos de sesgo y plantea desafíos éticos. El futuro de la IA en la ELA dependerá de encontrar un equilibrio entre innovación y responsabilidad, asegurando que los avances se traduzcan en terapias efectivas sin comprometer la confianza de los pacientes», ha agregado.
La última ponencia ha corrido a cargo del español Alberto Tena, de la Universidad de Lleida, sobre cómo la IA puede ayudar en la detección temprana de la ELA bulbar, que afecta a funciones vitales como la respiración, la deglución y la comunicación. «Nuestra investigación ha mostrado buenos resultados en la detección temprana de la disfunción bulbar usando análisis de voz con inteligencia artificial, y está ayudando a desarrollar una herramienta digital económica y sin contacto para realizar este diagnóstico, tanto en clínicas como en casa», ha observado.
María José Arregui, quien hasta hace poco presidía la Fundación Luzón y ahora forma parte del patronato, ha agradecido el apoyo recibido y dar la bienvenida a Estíbaliz Luzón, la nueva Presidenta Ejecutiva de la organización. «Mi padre creó esta Fundación en 2016 con una misión clara: fomentar la investigación sobre la ELA para encontrar una cura. Hoy es un orgullo ver cómo nuestra comunidad sigue creciendo, unida y comprometida con ese objetivo», subrayó Luzón.
Con encuentros como este, la Fundación Luzón y la Fundación Ramón Areces reafirman su compromiso con la promoción de la investigación para acelerar los avances hacia un diagnóstico más temprano, desarrollar tratamientos más eficaces y, en última instancia, descubrir una cura definitiva para la ELA.



