La ciencia española reivindica su papel ante los grandes retos globales en el V Aniversario de los Premios ACES – Margarita Salas

La sede de la Fundación Ramón Areces en Madrid acogió la jornada “Ciencia española de excelencia ante los grandes retos globales”, organizada con motivo del 5º aniversario de los Premios ACES-Margarita Salas, unos galardones que nacieron en 2021 en Suecia promovidos por la asociación de científicos españoles en este país nórdico con el objetivo de reconocer la excelencia científica y el impacto internacional de investigadores e investigadoras españoles y su contribución al progreso del conocimiento y al bienestar social.

Para debatir sobre estos aspectos el encuentro reunió a los científicos y científicas que han sido reconocidos a lo largo de las cinco ediciones celebradas hasta la fecha (2021-2025): Francis Mojica, Mercedes Maroto-Valer y Sergio M. Vicente-Serrano, – con las conexiones online de Ana Fernández Sesma y Beatriz Roldán Cuenya desde Estados Unidos y Alemania respectivamente-, y representantes institucionales y del ámbito científico para reflexionar sobre el papel de la ciencia española en el mundo, la proyección internacional del talento investigador y los desafíos globales a los que contribuye la investigación científica. Este encuentro ha sido organizado por la Fundación Ramón Areces, la Fundación Margarita Salas, la Asociación de Científicos Españoles en Suecia (ACES) y la Embajada de España en Estocolmo.

La jornada fue inaugurada por Raimundo Pérez-Hernández, director general de la Fundación Ramón Areces; Luis Manuel Cuesta Civís, embajador de España en Suecia; Lucía Viñuela, presidenta de la Fundación Margarita Salas; y Xesús Abalo, presidente de la Asociación de Científicos Españoles en Suecia (ACES). El acto contó también con la participación de Eva Ortega-Paíno, secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades que clausuró la primera mesa redonda a través de una intervención en vídeo.

Durante su intervención, el director general de la Fundación Ramón Areces, dedicó “un recuerdo muy especial a Margarita Salas, destacada investigadora que impulsó no solo la ciencia española, también el papel de la mujer en ella, y que ha sido clave en la creación de un centro modélico como es el Centro de Biología Molecular Margarita Salas”, destacando que la Fundación apoya estos premios desde su creación “en el marco de  nuestra apuesta decidida por visibilizar, poner en valor e impulsar el trabajo de los investigadores españoles en exterior”.

Durante esta primera parte de la jornada se repasó el nacimiento de los Premios ACES- Margarita Salas y los hitos más importantes en estas cinco ediciones. Asimismo, se puso de relieve el valor de los Premios como instrumento de reconocimiento y visibilidad del talento científico español dentro y fuera de nuestras fronteras, y su contribución al fortalecimiento de las redes internacionales de investigación y a la proyección global de la ciencia española.

En este sentido, el embajador de España en Suecia, Luis Manuel Cuesta Civís, señaló que “la ciencia es hoy un elemento fundamental de la diplomacia internacional y una herramienta clave para estrechar la cooperación entre países”. “Sin duda, iniciativas como los Premios ACES-Margarita Salas contribuyen a proyectar el talento científico español y a fortalecer las redes globales de conocimiento”, destacó el embajador durante su intervención.

En palabras de la presidenta de la Fundación Margarita Salas, Lucía Viñuela, “en los últimos cinco años estos Premios se han consolidado como una iniciativa que conecta el talento científico español con la sociedad y con el ámbito internacional, manteniendo vivo el legado de una científica, Margarita Salas, que entendía la investigación como un verdadero compromiso con el conocimiento y con el progreso”.

Finalmente, el profesor Francisco Vilaplana, expresidente de ACES y coordinador de la organización de los Premios ACES – Margarita Salas, destacó que “en estas cinco ediciones hemos consolidado estos Premios como el evento de referencia para dar a conocer la excelencia e impacto de la ciencia española en Suecia. Esto se ha logrado gracias al apoyo institucional y a una estructura de evaluación de calidad contrastada, pero, sobre todo, gracias el increíble nivel de las galardonadas y galardonados, como hemos querido demostrar con su presencia en esta jornada en Madrid”.

Ciencia en red para un impacto global

Tras la primera mesa redonda, el segundo panel permitió a los investigadores galardonados compartir sus experiencias profesionales y analizar cómo la investigación española contribuye a afrontar retos globales clave de nuestro tiempo, como la salud, la energía, el cambio climático y la sostenibilidad y la manera de transformar la investigación académica en impacto social como fruto de una ciencia fundamental fuerte y de una estrategia de cocreación junto con los sectores públicos y privados.

“La búsqueda de soluciones a estos grandes desafíos necesita de inversión y respaldo a largo plazo, porque solo así podremos atacar los problemas reales y urgentes y darles respuesta a través de la ciencia y la investigación”, señaló Beatriz Roldán Cuenya, que trabaja en materia de transición energética como directora del Departamento de Ciencia de Interfases en el Instituto Fritz Haber de la Sociedad Max Planck de Berlín (Alemania) y galardonada en la edición 2024 de estos Premios, que destacó  como clave del éxito en la búsqueda de estas soluciones el espíritu de trabajo y ser flexibles. “Tenemos grandes capacidades y éstas se multiplican cuando ponen a tu disposición recursos”, afirmó.

Un aspecto en el que coincidió Ana Fernández Sesma, una de las virólogas e inmunólogas más influyentes del mundo y actualmente Directora del Departamento de Microbiología en la Icahn School of Medicine del hospital Mount Sinai de Nueva York (Premio ACES-Margarita Salas 2023) al referirse al concepto ‘one health’: “Hay que entender que solo existe una salud global y hay que diseñar soluciones globales y accesibles para todos en todos los rincones del mundo”, remarcó, haciendo alusión a las vacunas, para lo que es necesario coordinación, logística y aplicación en tiempo real, como ocurrió durante la pandemia del COVID con el objetivo de atajar un problema global que afectaba a todos.

“Cambio climático y salud global están interconectados”, aseveró por su parte Sergio M. Vicente Serrano, Profesor de Investigación en el Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) y premio ACES-Margarita Salas 2025, que explicó que el clima es un aspecto que afecta a todos los ámbitos, y que los eventos climáticos “siempre han configurado nuestra sociedad y nuestro mundo, por eso debemos ser capaces de crear soluciones entre todos, de manera multidisciplinar, desde todos los ámbitos, administraciones y disciplinas científicas”.

En la misma línea coincidió el galardonado en 2022 Francis Mojica, microbiólogo, investigador y catedrático en la Universidad de Alicante. “Todas las disciplinas científicas están interrelacionadas y todos debemos trabajar coordinadamente, porque eso enriquece enormemente lo que hace cada uno de forma individual”, explicó Mojica en esta segunda mesa redonda, en la que insistió: “se aprende mucho de campos de la investigación que a priori parecen completamente alejados de nuestras disciplinas o nuestros campos”.

En relación a la salud global, Mercedes Maroto-Valer, referente en descarbonización y directora del Centro de Investigación e Innovación de Descarbonización Industrial de Reino Unido (IDRIC) recordó un dato clave: anualmente siete millones de personas mueren anticipadamente debido a la contaminación, según la OMS. “La clave es contextualizar los problemas globalmente y adaptarlos localmente. La ciencia nunca ha estado tan conectada y eso es fundamental para afrontar estos desafíos”, explicó la primera galardona de estos premios en 2021.

“En cualquier momento es posible descubrir algo inédito y fascinante, pero necesitamos tener un apoyo sólido, no solo económico o tecnológico, sino también social, apostar por comunicar bien lo que hacemos. El ciudadano debe confiar en la ciencia y ser consciente de su valor, porque eso derivará en un apoyo y en una legitimidad social imprescindible para seguir trabajando”, aseguró Maroto-Valer.

En este sentido, todos los premiados presentes en esta jornada coincidieron en lanzar un mensaje final de esperanza en el futuro, refiriéndose al entusiasmo y la vocación que ven en los jóvenes estudiantes, alumnos y futuros investigadores y científicos. “La vocación científica sigue ahí, no se ha perdido pese a las circunstancias o las coyunturas puntuales. Hay ganas y talento, mucho talento”, señalaron, defendiendo que la ciencia es imparable, “porque la curiosidad es intrínseca al ser humano y esa es la base de la ciencia”.

Durante la clausura de la jornada, Santiago Sierra, subdirector de Relaciones Culturales y Científicas y Promoción Cultural de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), subrayó que la ciencia “tiene la capacidad de tender puentes entre países y de generar conocimiento al servicio de la sociedad, recalcando que esa es la razón por la que “fortalecer las redes de cooperación científica internacional es esencial para impulsar la innovación, compartir talento y avanzar juntos hacia un desarrollo más sostenible”.

Al día siguiente la secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Eva Ortega-Paíno, recibió a una representación de los investigadores premiados en la sede del Ministerio en un encuentro institucional en el que también participaron los representantes de las entidades que forman parte de la familia de estos galardones: ACES; la Fundación Margarita Salas, la Fundación Ramón Areces y la Embajada de España en Suecia y RAICEX. 

Durante la reunión se puso en valor la trayectoria de esto Premios como iniciativa de reconocimiento al talento científico español y se abordaron los preparativos de la VI edición de los galardones (convocatoria 2026), cuyo fallo se dará a conocer próximamente, así como la ceremonia de entrega prevista para septiembre en Estocolmo (Suecia).

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