El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, emprendió el pasado lunes una ofensiva contra su exmujer, Carolina Perles, con el objetivo de frenar la emisión del documental de Telecinco El precio de la corrupción, que se estrena hoy.
El 1 de septiembre, tras conocerse que Perles rompería su silencio dos años después del divorcio, Ábalos la llamó para presionarla y evitar que revelara información que pudiera perjudicar su defensa ante el Tribunal Supremo. Según fuentes consultadas por THE OBJECTIVE, al confirmar que la grabación ya estaba hecha, el exministro desplegó una serie de maniobras para coaccionar a su exesposa y a su entorno cercano.
Ábalos llegó a amenazarla con «una respuesta dura», asegurando que la situaba en el peor escenario desde el inicio de su causa. El martes a las 11:07 le envió por WhatsApp una noticia sobre la “entrevista bomba” de Santi Acosta, presentador del documental. Minutos después le advirtió: «A partir de ahora, toda comunicación conmigo mediante abogados». Cuarenta y cinco minutos más tarde, al no recibir respuesta, subió el tono: «Ahora sí te van a llamar a declarar al Tribunal Supremo, inconsciente».
Tres días después, fue él mismo quien pidió formalmente esa declaración. El viernes 5 de septiembre, a las 13:14 horas, Ábalos presentó a través de su abogado, José Aníbal Álvarez, un escrito en el que solicitaba al Tribunal Supremo la citación de Perles, en el marco de la investigación sobre el presunto cobro de comisiones a cambio de amañar adjudicaciones públicas.



