El PSOE y sus socios han aprobado en la Mesa del Congreso una instrucción que endurece las restricciones a la prensa en la Cámara Baja.
La reforma del reglamento conocida como “norma anti Vito Quiles”, limita el acceso a diferentes medios de comunicación al Congreso de los Diputados.
Concretamente, el nuevo texto veta la acreditación a medios con menos de diez trabajadores, así como a canales de YouTube, radios o televisiones digitales sin concesión pública.
Además, habilita la retirada de acreditaciones por conductas consideradas inadecuadas, lo que en la práctica supone directamente expulsar a periodistas que se puedan considerar incómodos.
La medida también crea un Consejo de control, encargado de supervisar y sancionar a los informadores.
Desde la oposición y asociaciones profesionales se alerta de que la norma actúa como un filtro ideológico que limita la pluralidad.
Las quejas se han escuchado a izquierda y derecha, porque esta medida podría incluso aplicarse contra medios afines al Gobierno o a partidos de izquierda (quienes han diseñado la reforma), lo que ha desatado un intenso debate sobre los límites a la libertad de prensa en el Parlamento.



