La jornada de protestas celebrada ayer en Francia, bajo el lema “Bloqueemos todo”, se saldó con cientos de detenidos en ciudades como París, Marsella, Rennes y Toulouse. Según el Ministerio del Interior, la policía arrestó a 473 personas y contabilizó más de 800 acciones de bloqueo o protestas espontáneas.
Miles de manifestantes salieron a la calle para expresar su rechazo al presidente Emmanuel Macron, a la clase política y al plan de recortes presupuestarios que acabó con la carrera de François Bayrou.
El Ministerio estimó en 197.000 los participantes, aunque el sindicato CGT elevó la cifra a 250.000. En París, la policía antidisturbios empleó gases lacrimógenos contra grupos de jóvenes que levantaron barricadas y prendieron fuego a contenedores.
El Gobierno desplegó a más de 80.000 agentes para contener los disturbios, que se concentraron en estaciones, institutos y carreteras. En Nantes se cortó una autopista con neumáticos ardiendo, en Rennes fue incendiado un autobús y en Montpellier se levantaron barricadas improvisadas.



