El FBI ha identificado a Guy Edward Bartkus, un californiano de 25 años, como el principal sospechoso y única víctima mortal de la explosión ocurrida en una clínica de fertilidad en Palm Springs, California.
El joven habría fabricado él mismo el artefacto explosivo y falleció durante la detonación, que dañó varios edificios y dejó cuatro heridos, quienes ya han sido dados de alta.
Aunque el motivo del ataque sigue bajo investigación, las autoridades señalan que Bartkus tenía «ideas nihilistas» y habría expresado repudio por los nacimientos, considerándolos como traer gente al mundo contra su voluntad.
El FBI está analizando un posible manifiesto vinculado al atacante donde se argumentaba a favor de una «guerra contra los pro-vida» y se explicaban las razones para bombardear una clínica de fecundación in vitro.
Akil Davis, subdirector de la Oficina del FBI en Los Ángeles, calificó el suceso como «probablemente el mayor atentado que hemos tenido en el sur de California» y destacó que pudieron salvar todos los embriones de la instalación.



