Las autoridades turcas detuvieron ayer a al menos 30 personas en Estambul por intentar participar en una marcha del Orgullo LGBT, prohibida por el Gobierno. En Turquía, donde Recep Tayyip Erdogan mantiene una línea conservadora, las expresiones públicas de apoyo al colectivo LGTB están vetadas desde hace más de 10 años.
La ONG Semana del Orgullo LGTBI+ y la diputada por Estambul del Partido Popular por la Igualdad y la Democracia, Kezban Konukçu, denunciaron que la policía cargó contra los manifestantes incluso antes de que comenzara la marcha. Además, alertaron de que varios asistentes fueron arrestados bajo el pretexto de una “verificación de antecedentes penales”.
Ante la represión, los organizadores pidieron a los participantes que se mantuvieran en lugares seguros, evitaran circular por las calles, no utilizaran el transporte público y dejaran “las banderas en casa” para minimizar el riesgo de nuevos enfrentamientos.



