El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha roto con su abogado a dos días de declarar ante el Tribunal Supremo.
Según fuentes cercanas a THE OBJECTIVE, la ruptura se produjo tras una discusión el fin de semana, motivada porque «a José Aníbal sólo le preocupaba que Ábalos dejara el acta». Una decisión que, según fuentes judiciales, favorecería al Gobierno y al PSOE, ya que podría demorar la instrucción hasta una década.
Ábalos teme que esa estrategia le conduzca al mismo desenlace que su sucesor, Santos Cerdán, quien ingresó en prisión preventiva pocos días después de entregar el acta. Las mismas fuentes señalan que la posibilidad de prisión preventiva sería mayor si la causa pasa a la Audiencia Nacional, mientras que el magistrado del Supremo, Leopoldo Puente, solo la dictaría a petición expresa de la Fiscalía Anticorrupción, que evalúa nuevas evidencias aportadas por la UCO.
La ruptura con su defensa refleja la desconfianza del exministro, que duda de «a quién representa realmente» su abogado, al que considera más cercano al Gobierno socialista que a su propio cliente.



