José Luis Ábalos rechazó los consejos de dos abogados que le recomendaron colaborar con la Justicia para intentar rebajar su responsabilidad penal en el caso mascarillas.
El ex ministro estaba convencido de que el PSOE terminaría respaldándole y ayudaría a resolver su situación judicial.
Una expectativa que influyó en su decisión de no colaborar con los investigadores durante el proceso.
Ábalos optó por mantener una estrategia de defensa basada en negar las acusaciones y rechazar cualquier acuerdo de colaboración.
A diferencia de Víctor de Aldama, cuya cooperación con la Justicia fue determinante para evitar su ingreso en prisión.
Finalmente, el Tribunal Supremo condenó a Ábalos a 24 años de cárcel por su implicación en la trama de las mascarillas.



