Estados Unidos ha anunciado una revisión integral de su despliegue militar y de sus bases en Europa, un proceso que se prolongará durante los próximos seis meses y que se enmarca en la estrategia de Washington para reducir progresivamente su implicación directa en la defensa del continente.
El anuncio lo realizó el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, durante la reunión de ministros de Defensa de la OTAN celebrada este jueves en Bruselas. Según explicó, el objetivo es avanzar hacia una alianza en la que los países europeos asuman una mayor responsabilidad en su propia seguridad.
Hegseth señaló que esta revisión, bautizada como «OTAN 3.0», se llevará a cabo en coordinación con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, el Mando Europeo, el Congreso y los aliados de la Alianza Atlántica. «Será una revisión en toda regla», aseguró el responsable estadounidense.



