El distanciamiento de la Administración de Donald Trump hacia el Gobierno de Pedro Sánchez ha tenido consecuencias visibles para España en el ámbito internacional.
En concreto, se ha materializado en su exclusión de una reunión clave del G20, un hecho inédito desde 2009. Según ha podido confirmar El Mundo, el encuentro de ministros de Economía y Finanzas se celebró sin representación española, sin que mediara explicación ni comunicado oficial.
Estados Unidos, que ostenta la presidencia del G20 en 2026, organizó el pasado día 16 en Washington la primera gran cita ministerial del año.
El encuentro estuvo presidido por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el marco de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional, que congregan habitualmente a los responsables económicos de las principales potencias.
Aunque el vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, también se encontraba en la capital estadounidense, los organizadores no lo invitaron a participar, según testigos presenciales y fuentes del propio Ministerio.
Este episodio se suma a otra señal de enfriamiento en las relaciones internacionales: el plan del Pentágono, revelado por Reuters, que contempla relegar a España dentro de la OTAN debido a su falta de alineamiento en cuestiones relacionadas con Irán y con la propia Alianza.
Dice Merz que Trump está siendo humillado por los líderes iraníes
El canciller alemán Friedrich Merz afirmó que los dirigentes iraníes “humillan” a Estados Unidos mientras el presidente Donald Trump intenta negociar el fin del conflicto.
En unas declaraciones poco habituales, el líder alemán reconoció que no percibe “qué estrategia están siguiendo ahora mismo los estadounidenses” y señaló que los negociadores de Teherán están actuando “con gran habilidad, o más bien con gran destreza en no negociar”.
A su juicio, la situación ha provocado que los líderes iraníes, especialmente los llamados Guardianes de la Revolución, humillen a todo un país, comentó Merz ante un grupo de estudiantes en un instituto del oeste de Alemania.
El canciller ha tratado en los últimos meses de abrir una vía de comunicación directa con Trump, incluida una visita a la Casa Blanca en marzo.



