Una fiscal General del Estado radical

El Gobierno ha elegido a Teresa Peramato para sustituir a Álvaro García Ortiz como fiscal general del Estado, un día después de la dimisión de éste tras ser inhabilitado por el Supremo.

Teresa Peramato (fiscal de Sala del Supremo y referente en los juzgados de la violencia de género) consiguió ascender a jefa penal del Supremo gracias a la promoción de la llamada ‘ley del sí es sí’, tal y como publicó nuestra contertulia María Jamardo en ‘El Debate’.

Y es que su defensa de las tesis feministas a ultranza de Teresa Peramato hacen que se ponga en duda su imparcialidad. Y que su nombramiento parezca una decisión profundamente política. 

De hecho, miembros del Ministerio Público han criticado la línea continuista del Gobierno. Teresa Peramato es la cuarta fiscal consecutiva vinculada a la asociación Unión Progresista de Fiscales, y que responderá a los deseos de Dolores Delgado (a quien parece estar muy unida).

Las demás asociaciones profesionales han pedido que se recupere el prestigio del Ministerio Fiscal tras los últimos años de degradación y convulsión por la condena de Álvaro García Ortiz.

Llamada histórica de Donald Trump a Xi Jinping

Donald Trump habló el lunes con los líderes de China y Japón en medio de tensiones por Taiwán.

La llamada con Xi Jinping duró más de una hora. Y ha sido la primera vez que el presidente chino solicita hablar con un mandatario estadounidense. Esto subraya la relevancia de esta llamada que se convierte en histórica. 

En su conversación Xi Jinping insistió en que el “retorno” de Taiwán a China es parte esencial del orden internacional alcanzado tras la Segunda Guerra Mundial.

Para ello, el dictador chino quiso usar un lenguaje inédito en este contexto y que antes solo empleaba con Rusia. 

Con esta llamada, parece que China busca reposicionar la relación con Estados Unidos. El trasfondo de esta llamada es la una tregua comercial que ahora mismo se está negociando con el gigante asiático. Y que incluye tierras raras, productos agrícolas, y un programa de cooperación contra el fentanilo. Tras la conversación, Donald Trump anunció que visitará Pekín en abril y que Xi Jinping viajará a EE. UU. el próximo año.